
Antes de la primera clase casi todo el mundo me escribe con la misma mezcla de ganas y nervios: «¿qué voy a hacer?», «¿me van a pegar?», «¿y si[…]

Me lo preguntan constantemente por WhatsApp: «¿no seré muy mayor para empezar a boxear?». La respuesta corta es no. He tenido alumnos que empezaron de cero a los 30,[…]

Cuando empiezas a boxear, lo primero que se te queda en la cabeza es esquivar: mover la cabeza, salir de la línea de tiro. Pero no siempre hay tiempo[…]

Hay equipo de boxeo que se compra por estética y equipo que se compra porque sin él no entrenas: el protector bucal y el casco están en el segundo[…]

El clinch es el momento del combate que menos se entrena y más se necesita. No sale bonito en redes ni impresiona en el saco, pero cuando alguien te[…]

Antes de tu primer sparring es normal tener más nervios que ganas. Es la prueba real de si lo que entrenas en el saco y en las manoplas funciona[…]

Aguantar el aire mientras lanzas una combinación es uno de los fallos más comunes en principiantes, y también uno de los que más rápido te deja sin gasolina. La[…]

Entrar directo al saco en frío es la forma más rápida de acabar con una contractura o un tirón que te aparta de entrenar dos semanas. El calentamiento no[…]

El boxeo no se gana solo a golpes: se gana con piernas que aguanten cuatro asaltos sin cortarse y un core capaz de transmitir la fuerza de la cadera[…]

Antes de ponerte los guantes hay un paso que decide si vas a poder entrenar mañana o te vas a pasar dos semanas con la muñeca hinchada: vendarte bien[…]